Este procedimiento se realiza gracias a la utilización de medicamentos con el objetivo de madurar un ovocito y, por tanto, aumentar la posibilidad de un embarazo; además, se puede controlar de forma bastante fiable, el momento de la ovulación.
Se inicia a partir del segundo o tercer día de la menstruación y se monitorea a través de ecografía; una vez que el folículo ha alcanzado un tamaño adecuado (18 a 20 m.m.), se induce la ovulación a través de un medicamento y se determina el momento aproximado de la ovulación. |